• 20-Jun-2017
  • ACTUALIDAD JUBILADOS
Mejor alimentación, menos medicación.

Dr. Mario Adolfo Ríos de la Provincia de Mendoza

Mejor alimentación, menos medicación. Básicamente vivimos porque nos alimentamos, esto nos provee los nutrientes necesarios para que nuestro organismo se adapte exitosamente al medio ambiente donde nos desempeñamos, de esa manera logramos las calorías y los elementos imprescindibles para que nuestro metabolismo haga funcionar nuestro cuerpo, y así podamos realizar todas las funciones básicas y no tan básicas para continuar viviendo. Desde que nacemos el cuidado de la alimentación es fundamental, entonces, donde fue que perdimos el rumbo? En cuanto podemos decidir que es lo que comeremos comenzamos a lastimar nuestro ser, haciendo lo que no deberíamos. Una gran cantidad de enfermedades que tenemos están íntimamente relacionadas con nuestra pésima y voluntaria alimentación. El Adulto Mayor no es una excepción y cuando nuestro sustento es primordial lo que hacemos es complicarlo más, ingiriendo todo lo que no deberíamos o en las cantidades menos adecuadas. La primeras causas de muerte actualmente están relacionadas con esto, por ese motivo no es raro tratar en el consultorio estas patologías como la hipertensión arterial por el alto consumo de cloruro de sodio (sal), dislipidemias (colesterol) por la ingesta de grasas, constipación por falta de fibras y exceso de carnes, otros problemas intestinales y no olvidemos la Diabetes. Aun así el anciano, con todo su bagaje cultural, persiste en la mala alimentación, quizá desconociendo que ésta es más importante que un medicamento. Siempre la variable de ahorro es la compra de elementos para cocinar, el dinero que a veces no alcanza, entonces un te con dos galletas a la noche es ideal y así pasan prácticamente todo un día sin recibir lo que el organismo necesita. Hay varios estudios que demuestran que una vejez exitosa se basa en una variada y moderada dieta y esta debería ser una recomendación constante de todos lo profesionales de la salud en el momento oportuno. La adecuación y la cantidad son tan importantes como la calidad de las ingestas y deberíamos dejar de empeñarnos en comer cosas para lo que la naturaleza no nos ha preparado, puesto que este desequilibrio no hace más que restarnos oportunidades para vivir sanamente y llegar a la longevidad para la cual nuestra genética nos había preparado. Una consulta con una profesional de la Nutrición ayudaría a ordenar el menu de los ancianos y redundará en beneficios. Dr Mario Rios Esp Geriatría


 

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