• 17-Abr-2020
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El permiso nuestro de cada día

En torno al permiso para transitar que deben pedir los mayores de 70 años en la Ciudad de Buenos Aires. Por Roberto Horacio Orden

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En la foto que se acompaña hay una pareja de personas mayores caminando…

A partir del lunes próximo y mediando un Decreto del Poder Ejecutivo de la CABA (cuya síntesis se acompaña) la gran mayoría de los mayores de 70 años no podrán circular por la Ciudad a excepción de que pidan permiso a un Call Center de las Autoridades.

Desde hace tiempo venimos hablando sobre la necesidad de sostener una Perspectiva de Envejecimiento que ponga en evidencia todas las formas de maltrato y violentación sufridas por este Colectivo y a la vez auspiciar el pleno reconocimiento de sus derechos con una plena participación de los mayores en todos los temas que los atañen.

Es con esa Perspectiva que pusimos en observación la suspensión de la movilidad jubilatoria y hoy manifestamos nuestro claro rechazo ante este des-plante del gobierno de la Ciudad.

Sabemos que el cuidado mal entendido deviene en una concepción tutelar que invalida la subjetividad de los mayores.

También creemos que las políticas de Seguridad Social, como procesos de gobierno, contemplan el ejercicio de la necesaria deliberación sobre aquellos aspectos críticos en cada momento, la indispensable búsqueda de los consensos valóricos, políticos y técnicos y por último las decisiones.

Cuando se invierten esos pasos, no se cumple un círculo virtuoso en la materia y se cae en la tradición vertical y patriarcal que pone en ausencia derechos y también las obligaciones de muchos actores.

Resulta obvio, que las dificultades sufridas por las personas mayores y sobre todo de aquellos segmentos con mayores vulnerabilidades, no tienen su génesis en conductas supuestamente atentatorias contra su salud y menos aún en la concepción de que no pueden razonar como colectivo sobre las cosas que les producen daños…

Estas dificultades de los mayores tienen su origen en el tradicional despojo que han hecho de sus aportes las distintas conducciones políticas del País con el consentimiento expreso o tácito de un sistema económico, político, social, sindical y hasta de sectores religiosos.

Es evidente que esta medida muestra y oculta.

Muestra cierta idea de eficiencia gestionaría que se lleva puestos a derechos y libertades pero por otra parte oculta la mano de quienes viven arrojando piedras a las personas mayores, sin lugar a dudas, preparando el terreno de la futura confiscación del Fondo de Sustentabilidad de ANSES y del empeoramiento de las lamentables situaciones de vida de la gran mayoría de los integrantes de este Colectivo.

UNA ULTIMA ADVERTENCIA todos presten atención a la pareja de la foto, vaya a saber uno a que lugar peligroso quieran ir…

 


 

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