• 08-May-2020
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En los geriátricos piden que empiecen los testeos y hay alarma por los pacientes asintomáticos

En el Gobierno porteño admiten una demora en la llegada de los kits para realizarlos. Algunas residencias los implementan por su cuenta y encuentran casos positivos, como sucedió en Carpe Diem. - Clarín

Silencioso, sin dejar evidencias a su paso, sin dar pistas. El coronavirus ingresó a una residencia para adultos mayores en Recoleta y contagió a 37 personas; 30 de ellas, pacientes, el resto, trabajadores y trabajadoras del establecimiento. Sólo dos manifestaron síntomas leves. El resto, nada. Ni fiebre, ni tos seca, ni dolor de garganta. Esta cantidad de asintomáticos es lo que perturba a las familias, a los pacientes, a los profesionales médicos y a las autoridades de los geriátricos. Cómo hacer para detener el contagio cuando no se cuenta con testeos o hisopados.

El caso de la residencia Carpe Diem, ubicada en Paraguay al 2400, entre Larrea y Pueyrredón, se conoció el jueves por la tarde. Según la información que compartieron las autoridades de la Ciudad y del establecimiento, el jueves 30 de abril una trabajadora tuvo dolor de garganta. Al día siguiente, ya con fiebre, fue trasladada al Hospital Rivadavia en donde se le hizo el hisopado y se le diagnosticó coronavirus. El mismo día se le hizo el hisopado a un paciente con dolor de garganta, a quién también le dio positivo. Y pese a que el resto de los residentes y empleados se encontraban asintomáticos, se realizó un hisopado general. Así se sumaron otros 35 positivos a la lista y esto determinó el traslado de todos los contagiados.

Dos semanas atrás, un caso similar se conoció en la residencia Beit Sion, de Parque Avellaneda. Luego de que falleciera un residente por coronavirus, la institución tomó la decisión de hacer hisopados a todos. Así detectaron 39 casos positivos. Y recurrieron a la comunidad judía para juntar el dinero y poder implementar los testeos como una norma.

En algunas instituciones, para hacer el hisopado fuera de protocolo, es decir a personas que no tienen síntomas, se les cobra $ 5.000 a sus familiares.

¿Qué pasa con los testeos que la Ciudad prometió hacer al personal médico y policial, y en geriátricos? Por el momento se sabe que los insumos, que vienen de China, aún no llegaron al país. "Los test están demorados -informaron a Clarín desde el Ejecutivo porteño-. Los esperamos para los próximos días. Toda la cúpula del Gobierno se encuentra trabajando, intentando destrabar el envío cuanto antes y resolver este tema con urgencia".

Desde la Defensoría del Pueblo de la Ciudad siguen el tema de los testeos desde el minuto cero del "aislamiento social preventivo y obligatorio". Especialmente teniendo en cuenta la vulnerabilidad de los adultos mayores y el desastre que causó el virus en las residencias españolas e italianas, en donde no se hicieron testeos masivos. Hasta el jueves a la noche, la Radio Televisión Española informaba que en la península ibérica habían muerto 17.600 personas en residencias de ancianos. La cifra es parcial porque, según explica la RTE, "sólo apunta como víctimas de coronavirus a personas que han muerto después de haber dado positivo. Es decir, las pruebas no se hacen post mortem, por lo que no computarían fallecidos por coronavirus a los que no se les haya hecho la prueba".

"Estamos en contacto permanente con el ministro de Salud porteño y entendemos que se están haciendo controles a los geriátricos -señala Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad por parte de la Defensoría del Pueblo porteña-. Pero sabemos también que no es suficiente con tomar la temperatura de los trabajadores o de los residentes. El porcentaje de asintomáticos es enorme, entonces no basta con verificar si tienen fiebre. Hay que tener en cuenta que cuando aparece un caso, significa que tenés el geriátrico tomado. Los casos que salieron a la luz, dejan esto en evidencia. Por el momento, sucedieron en residencias "chicas", donde la población no es mayor a 50 adultos mayores. Pero hay establecimientos mucho mas grandes".

Semino también advierte sobre un problema que se genera cuando los geriátricos son evacuados: "Hay graves problemas para reubicar a los ancianos que luego son dados de alta, o bien porque el geriátrico está cerrado o porque no admite reingresos. Los traslados de un lado al otro influyen muy negativamente en los pacientes", explica.

Para el defensor, el costo de los test no debe ser evaluado como un insumo más: "¿Son caros? ¿Son baratos? Hay que tener una visión humana, no monetaria. Pero aún si tuviéramos una visión monetaria entenderíamos que son más baratos que el costo sanitario que genera no sólo la muerte de una persona, sino el traslado y la internación", concluyó.

En el interior de los geriátricos la situación pega fuerte. Norma Ghio es médica y geriatra y está a cargo de la residencia Casa del Sol (Almagro) desde hace 28 años. "Estamos trabajando a conciencia, con mucho compromiso, pero agotados. Tenemos personal que está con nosotros hace 20 años, nos conocemos mucho y nos cuidamos entre todos. Somos muy estrictos porque nuestros residentes son lo más importante y los más vulnerables. Si entra el virus, le abrimos la puerta al diablo. Cuando vemos que los testeos que se hacen en otros geriátricos dan positivo sobre personas asintomáticas, nos preocupamos mucho. Es todo muy angustiante. Por suerte nuestro geriátrico da a la calle, así que ahora impulsamos que nuestros pacientes se vean con sus hijos y familiares a través de la ventana. Es poco, pero es algo", cuenta.

En estas semanas, en Casa del Sol han recibido a los inspectores y personal de la Ciudad, que están realizando controles y capacitación. Además, todos los residentes fueron vacunados. Por el momento lograron no externar a ningún paciente: todas las dolencias son atendidas por Ghio y el personal médico.

En tanto el Ministerio de Salud porteño informó que logró "revisar los 482 geriátricos habilitados en la Ciudad y capacitó a todo el personal de salud y de asistencia que trabaja en los establecimientos". Los controles se llevan a cabo con un equipo interdisciplinario de 120 personas de los ministerios de Salud, Desarrollo Humano y Hábitat y de la Agencia Gubernamental de Control (AGC). A partir de ese relevamiento, se diseñó una clasificación de los geriátricos de acuerdo a su estado, donde rojo indica que la institución “no cumple con los requisitos en general”; amarillo señala que “se encuentra en proceso de normalización”, y el verde agrupa a aquellos que “cumplen con todos los procedimientos”.


https://www.clarin.com/ciudades/coronavirus-ciudad-geriatricos-piden-empiecen-testeos-alarma-pacientes-asintomaticos_0_qztj3mooy.html

 

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