• 25-Ago-2022
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LA VIOLENCIA CONTRA LOS ADULTOS MAYORES ES BRUTAL Y ESTÁ INVISIBILIZADA

Entrevista a Eugenio Semino

IDEP Salud entrevistó a Eugenio Semino, titular de la Defensoría de la Tercera Edad, gerontólogo y docente universitario. En la nota se abordan los diversos tipos de violencia que se ejerce contra los adultos mayores, la falta de formación en gerontología en la Argentina, la industria del medicamento y la importancia del PAMI en el negocio. Semino también analiza el temor a la vejez y a jubilarse en un país donde “la jubilación se asemeja mucho a que te apliquen un rifle sanitario”.

-La discriminación hacia los adultos mayores se da en muchos planos, pero hace tiempo también se promueve que las jubilaciones son un problema para la sociedad, se presenta a los adultos mayores un gran gasto y nunca jamás como una inversión ¿cómo ves este tema?

-Eugenio Semino: Mirá, hay un tema de base del cual no se habla, pero que en realidad tiene que ver con el fenómeno de las sociedades gerascofóbicas, Argentina es una de ellas. Gerascofobia, traducido al idioma cotidiano, es el miedo al envejecimiento y ese miedo tiene que ver con la situación a la que llega alguien que transcurrió parte de su vida. Entonces, vamos teniendo miedo en diversas etapas, porque el envejecimiento en realidad es un proceso, no existe la vejez, menos aún esto en relación con la edad jubilatoria, porque la edad jubilatoria estaba relacionada con criterios de productividad, de los cuales hoy no tienen razón de ser, estaba relacionado con la fuerza física para producir y generar plusvalía. Por lo cual, fijate que hoy a una persona de 60 o 65 años, la biología le da 20 o 25 años más de vida plena; siempre y cuando se le incorpore la condición de calidad a esa vida. Con lo cual, hay un tema en relación con ese espejo que adelanta, que es esa persona que fue envejeciendo.

-Se puede decir que también provocan miedo las magras jubilaciones.

-E.S.: La jubilación acá se asemeja mucho a que te apliquen un rifle sanitario. Tiene que ver con lo económico, en términos que vos, si ganabas 100 vas a pasar a ganar 50, o menos todavía; por lo cual todo lo que fuiste pudiendo acumular durante tu vida laborativa activa, al mes siguiente de jubilarte te empieza a teclear. Primero, se pierde lo que había de capacidad de ahorro, te lo vas morfando. No capitalizándote sino pagando expensas, pagando servicios, gastos, comida, etcétera; y eso va descendiendo lo que es tu condición social, tu estatus. Ahora, cuando empiezan a envejecer las pirámides poblacionales se plantea el dilema, porque se da en paralelo con los cambios de modelo de producción. Este tipo tiene como potencial disponibilidad de tiempo, ¿qué hay que hacer? Convertirlo en un reproductor de riqueza, en un consumidor, porque no tiene que dejar de ser consumidor, hay que asegurarle plata en el bolsillo y salud en el cuerpo. Hoy, nosotros tenemos un sistema de reparto asistido en términos de lo previsional: la mitad proviene del trabajo y la otra mitad proviene -o debiera provenir- de recursos fiscales. En la mitad del trabajo, primer problema que tenés, hay casi un 50% de trabajo no registrado, por lo cual aporta cero; y de la otra mitad, que son impuestos, el único que está poniendo guita en este momento que estamos hablando, es el IVA, que es el más regresivo de los impuestos.

-O sea que los pobres estamos sosteniendo las jubilaciones.

-E.S.: Claro, y los mismos jubilados a través de su consumo. Vos te das cuenta que no es sustentable, se sustenta nada más por la miseria de los haberes, o porque te pagan mal y hacés un juicio en el cual te morís antes de cobrar. Y se naturaliza esto, porque es más, ni te aparece en una campaña electoral esto que estamos hablando como problema.

-Un problema que afecta a millones de personas.

-E.S.: Sí, a 8 millones. Entonces, ¿qué se había hecho en términos de financiamiento en Europa y en los países escandinavos? Reemplazaron todo lo que es la parte de impuestos por rentas; acá la renta financiera, la minera, la petrolera pone cero. Y se sacaron como fuente de financiamiento el impuesto al consumo y, obviamente, hay que bajar el empleo en negro a un dígito, es decir, es insostenible porque cada vez tenemos más economía en negro. La ley jubilatoria de hoy es la ley de Cavallo, la del 93, que fue una ley hecha para el curro de la privatización, pero ¿qué pasa? Veamos cómo te vas a jubilar hoy: computándote como mejor posición los 10 últimos años de tu vida laborativa, de los 55 a los 65 años. Ahora, ¿cuál es el problema? Que en la sociedad actual tus mejores años laborativos no son como eran en la época en que nací yo, que eran los últimos y llegabas por ahí de aprendiz a administrador en la última etapa. En cambio hoy, los años mejor pagos, sobre todo con lo que es la producción a través del conocimiento, son entre los 45 y 50 ó 55 años, no entre los 55 y los 65. Sin embargo, acá te van a tomar el promedio de esos 10 años. Entonces la tasa de sustitución, más allá del verso que digan, va a ser alrededor del 50% de lo que cobrabas como trabajador activo.

Parece bastante justificado el miedo a jubilarse.

-E.S.: Esto tiene que ver puramente con el edadismo, que parte también de tu autopercepción, te asustás porque sabés que a los 60 o 65 años no te jubilás de un laburo, te jubilás de la vida. Entonces, esa proyección tiene una fuerte incidencia con los envejecientes, porque lo más saludable de la vida es envejecer, si no, te quedaste en el camino. Ahora, si el pibe está viendo en el espejo que adelanta, que somos los viejos, esa imagen que no vas a tener guita, que la atención médica es paupérrima provenga de cualquier lado, aún pagando y que a su vez no vas a poder cumplir tu deseo, es decir, desde el sexual a lo más elemental, que es comer la fruta que te gusta. Hoy el jubilado tiene que comer lo que puede, tiene que vivir donde puede y tiene que seguir laburando hasta el día de su muerte o hasta el día que la salud se lo permita, con trabajo esclavo, porque trabaja en negro, se le paga poco, trabaja a la noche. Yo vivo a 10 cuadras de la Matanza, estoy en Mataderos, y los remises que cruzan de Capital a provincia y de provincia a Capital, que en general son truchos, vos lo agarrás a las 10, 11, 12 de la noche y es gente de 80 años laburando porque si no, no morfan.

-El cúmulo de violencia social que padecen los jubilados es tremendo.

-E.S.: Brutal, brutal e invisibilizado. Por eso te mencionaba del envejeciente que, al ver eso, tiene el problema de la evasión, ¿por qué carajos vas a generar un proyecto de vida si estás viendo cómo vas a llegar a un destino que no te va a servir para nada? Por lo cual, como en un momento el laburo fue el gran disciplinador social; hoy, en sociedades que tienen un desarrollo económico relativo, en economías dependientes, el gran disciplinador es el envejecimiento, porque te convertís en un sobrante social, porque en una sociedad de consumo, si no podés consumir, cagaste. Entonces, estamos en un problema que me parece que hay que enfocarlo globalmente. Mirá, un caso práctico: Nosotros en la defensoría, una parte de mí sector armamos un equipo para ayudar a la gente a jubilarse, para que no aparezcan gestores, abogados y qué sé yo.

Una gestión para que no les saquen más plata a los jubilados.

-E.S.: Claro, para que no le paguen a nadie, pero ¿sabés cuál es el fenómeno? El 80% de la gente que viene a nuestro sector viene porque va a cumplir los 60 o cumplió los 65 y no se quiere jubilar, preguntan cómo hacer para no jubilarse. Esto es patético, porque yo laburo hace muchos años en dos universidades de España y todos mis colegas, los tipos estaban desesperados esperando la jubilación para hacer otra cosa. Acá se juntan las dos cosas, es decir, lo económico, si te podés jubilar bien te vas a jubilar con la mitad de lo que ganás en tu actividad, y si tenés años de autónomo te vas a ir a la mínima. Imaginate de 7.200.000, que son los jubilados nacionales, porque después están los provinciales que son otros regímenes, de 7.200.000, 5.000.000 están en la jubilación mínima. Y es gente que aportó, y si aportó en autónomo, en cualquiera de las categorías, hayas aportado como industrial o como lo que fuera, vas a la mínima: el estado te afanó durante 30 años los aportes, con cualquier administración que haya pasado. Por otra parte, hoy por ejemplo, las obras sociales sindicales ya no admiten viejos, ese es otro de los problemas que tenemos porque, por ejemplo, la última que dejó admitir nuevos jubilados es OSECAC, van todos al PAMI. Ahora, el tipo ese se viene atendiendo hace 20 o 30 años por su obra social, su médico, conoce el circuito y qué sé yo, lo mandás al muere también en eso, te corta la relación médico-paciente, todo de un día para el otro. Así que te digo, este es un macro problema en el cual estamos metidos y del cual no se habla. Es un sistema de salud, en realidad no es un sistema de salud, es un sistema de enfermedad, porque vos vas al médico cuando tenés el dolor, cuando te estalló, no hay prevención. Es más, Carrillo decía que el primer medicamento es el alimento.

-También decía que los microbios son solo una pobre causa de la…

-E.S.: los microbios son solo una pobre causa de la enfermedad, es así. Ahora, vos fijate que cómo acá la industria de los medicamentos financia las campañas electorales, el negocio es la enfermedad, no la prevención.

-Es una encerrona terrorífica para los adultos mayores en la Argentina.

-E.S.: Es terrible, y teniendo en cuenta que, como te decía al principio, es el periodo más largo de tu vida, la etapa más larga es lo que antes se llamaba vejez. Ahora se habla simplemente de envejecimiento, porque también cada uno envejece subjetivamente, es decir, los proyectos de vida, la vida también te la vas haciendo vos.

-Es muy evidente que, por ejemplo, no participan los viejos ni en los medios de comunicación, ni en las actividades políticas, ni siquiera en las circunstancias que tienen que ver con sus propios derechos, ¿no?

-E.S.: Ni en los sindicatos. Vos te jubilás y pasas a ser de la comisión de jubilados en los sindicatos, son una mentira, vas a la subcomisión de fiestas, viste, te convertís en un boludo a los 65 años. En la facultad a los 70 te echan a las patadas, se supone que todo el abuso y el maltrato es que te caguen a piñas pero es mucho más sofisticado; es decir, esto que estamos hablando es una forma extendida de abuso y maltrato. Nosotros tuvimos el primer modelo sociosanitario de atención a la salud, que fue el modelo Carrillo en el 50, Oñativia en el 63. Carrillo murió en el exilio, se tuvo que ir en el 54 exiliado, desplazado él y Sampay de su propio partido, del peronismo. Y muere ahí en el estado de Paraná, laburando de médico de guardia en Brasil en el 56. El tipo erradicó el paludismo, era un tema terrible, había tres millones de palúdicos en Argentina y no fue con el estetoscopio y la vacuna, fue con botas, lo decía siempre. Los muchachos que se recibían de médico o de cualquier otra cosa, los mandaban al sector de los pantanos de Tucumán, bajó en 4 años de 3 millones a 300.000 palúdicos, o sea que no había más mosquitos.

-Carrillo hizo una obra extraordinaria, incluso, había más camas de hospital en aquel momento que hoy.

-E.S.: Claro, por supuesto, había otra concepción. La cátedra Finochietto en el Hospital Rawson es señera en el mundo de la cirugía, todo el instrumental quirúrgico surgió de acá, del barrio de Constitución. Esto empezó a cambiar cuando vino la electromedicina. En 1914, Agote hace en el Rawson la primera transfusión de sangre tratada del mundo y todo por empirismo. Finochietto era un tipo que operaba, y Ferrari, la otra parte de Finochietto, era el tipo que dibujaba la operación porque no se podía registrar de otra forma. En las técnicas iban aprendiendo a través de la pintura y el dibujo, pero todo eso hoy se reemplazó por medicamentos como si no existiera todo lo otro, el medicamento es obviamente indispensable.

-Hubo contadas épocas en nuestro país en las que mejoró la calidad de vida en todos los aspectos.

-E.S.: Si vos agarrás lo que es el pico de elongación de vida, el más alto queda entre el 20 y el 29 del siglo pasado, que no hubo desarrollo de ningún nuevo tipo de fármaco, no hubo ningún avance, había habido un poco en la Primera Guerra que se desarrollaron las sulfas, pero el pico más alto es entre el 20 y el 29, donde no hay grandes adelantos médicos. Pero era la bella época, se morfaba, se jodía, se vivía distendido, hasta la crisis del 29. Ahí ves que ese pico baja abruptamente y después se viene manteniendo abajo. Hay un nuevo pico, pero mucho más bajo que la del 20-29, que es en la década del 50, cuando aparecen las vacunas y, fundamentalmente, el antibiótico. Por eso te digo, la condición social es un determinante de toda esta vida. Ahora, cuando la industria farmacéutica, con la de armas y el narcotráfico, son las tres o cuatro que más guita mueven en el mundo, cuando Arturo Oñativia dijo “hagamos la monodroga en Argentina”, lo cagaron a piñas. El tipo había dicho dos cosas: hospital comunitario, año 63, no había prácticamente medicina privada, y fabriquemos la droga, duraron tres días, se fue al carajo por otras cosas también, pero eso es decisivo. Y hoy la industria del medicamento es una de las grandes financiadoras de los sistemas políticos de Latinoamérica, asociada en las últimas décadas al narcotráfico.

Y también hay que decirlo, es uno de los financiadores principales de los medios masivos de comunicación.

-E.S.: Obviamente, la pauta, ¿sabés la guita que ponen?, las obras sociales; la industria se carteliza bajo el nombre “industria de medicamentos” desde junio del 97, porque había tres cámaras que competían, que era Silfa, KM y Cooperalas. Silfa, supuestamente los laboratorios nacionales, porque los principios activos son todos importados, acá se le agregan excipientes y se arma la pastilla. KM, de los multinacionales, y Cooperalas es una cámara más chiquita, más farmacéutica. Ellos competían por los medicamentos de PAMI, ¿Por qué?, porque PAMI es un 35% del mercado del medicamento, cuando manejás el contrato de PAMI, manejás el total del precio de mercado del medicamento en Argentina. Entonces, los tipos todos los años competían por meter sus productos, productos que los principios activos son los mismos pero van cambiando la composición de los excipientes, la presentación y demás. Y por eso tenés enalapril desde mil mangos hasta tres mil mangos, como en cualquier otra droga. Y en el 97, cuando quisieron privatizar el PAMI, Víctor Alderete, los tipos armaron la llamada industria del medicamento, es decir, ya no compitieron. Eso lo armó Bagó que encabezaba la cámara, con su apoderado que era Pablo Challú, que después fue secretario de comercio en la época de Duhalde.

-Sí, lo recuerdo.

-E.S.: Entonces se le juntaron todas las cabezas y dijeron “hacemos un solo vademécum.” El PAMI gastaba a ese momento, por troqueles que después se les pagaban directamente a las farmacias, 7 millones de dólares por mes. En ese momento existía la convertibilidad. Al mes siguiente que se hizo el nuevo contrato, que fue por capitación, y el PAMI empezó a gastar 25 millones de un mes para el otro, sin pandemia de por medio.

-Una locura absoluta.

-E.S.: Con los siete millones ya había curro, porque se dibujaban troqueles, se ponían troqueles de más de farmacias. Y bueno, ahí vos vas a ver que con cada cambio de gobierno, post elección de presidente, vas a encontrar un blanqueo de la guita que la industria del medicamento pone en la campaña en el contrato de PAMI. Cuando te digo que ponen guita al sistema es que ponen la guita a la fuerza que puede ganar, no es que le ponen a uno, al ganador exclusivamente, aportan según la última encuesta a los dos que pueden ser, dos o tres en general, hubo momentos de 3. En marzo del 16, está publicado un boletín oficial de PAMI, aparece una condonación de deuda de la industria de medicamentos en relación con la situación social, la crisis, de 1.800 millones de pesos. Es decir, la industria del medicamento le perdona al PAMI 1.800 millones de pesos que, supuestamente, debía el PAMI. Pero el PAMI nunca debió esa guita, no hay asiento alguno, pero PAMI tampoco tiene auditores para poder determinarlo. Esa guita es la que puso la industria en la campaña electoral y la tiene que blanquear contablemente, entonces aparece una deuda que, supuestamente, tiene el PAMI con la industria. A la industria no le pagás un mes y te corta la provisión de medicamentos en 15 minutos.

-¿Y en el 19 qué pasó?

-E.S.: En el 19 vas a encontrarlo cuando fue el tema del supuesto medicamento gratis, viste que siempre Alberto Fernández habla de medicamentos gratis. Ese es un programa histórico que tiene el PAMI, que le daba a los viejos que tenían jubilación hasta dos mínimas y consumían hasta 5 medicamentos de uso habitual, a cero pesos. Es decir, PAMI pagaba. Ese programa al año 19 era de 1.300.000 jubilados y la nueva gestión lo extiende a 1.700.000, incorporaron a 400 mil, más o menos, porque en el PAMI es muy vegetativo el crecimiento del padrón, que crece mucho cuando hay moratorias ampliadas. Ahí lo que hizo la industria, se expandió en 400.000 viejos más. Ahí se empezó a decir del medicamento gratis y qué sé yo. Pero ¿qué fue lo que hicieron? Bajaron el descuento de los otros medicamentos crónicos, que PAMI los tiene con un 80% de descuento, entonces los pasaron a medicamentos de uso habitual y quedaban en un descuento del 50%, es decir, la industria se siguió llevando la misma guita y blanqueó la guita que puso en la campaña.

-¿Por qué decís “supuestamente” remedios gratis?

-E.S.: Porque hablan siempre de medicamentos gratis para todos los jubilados y esto no existe. Son 1.700.000, 1.800.000, son una parte de los jubilados del PAMI. Es más, las obras sociales tienen menos descuento todavía, porque PAMI tiene históricamente el 50% de uso habitual y el 80% de crónicos. Las obras sociales y prepagas tienen el 70% y el 40%.

-O sea que la industria del medicamento también es otra de las formas de ejercer violencia contra los adultos mayores.

-E.S.: Claro, un medicamento mal utilizado, aparte da para largo, hoy el médico de cabecera no atiende, antes atendía mal, ahora vía la virtualidad, que todavía se está dando no sé por qué carajos. El viejo conoce más a la secretaría del médico que al médico.

-A veces parece que son expendedores de recetas.

-E.S.: Claro, entonces viven acumulando, es más, en geriatría lo primero que se hace, hay dos cosas, no hay formación de geriatría en la Argentina. No hay formación de geriatría en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad de Córdoba no hay, hay en alguna privadas, en la Kennedy, o hay cursos de geriatría pero no hay formación de posgrado seria.

-Ahora que lo pienso los gerontólogos con los que hablé se formaron en el exterior, en Europa casi todos.

-E.S.: Yo doy clases en España hace años. Nosotros por cooperación armamos la estructura de geriatría en Cuba con la agencia de cooperación con Iberoamérica. En el 94 ellos no tenían geriatría y lo que empezaron a ver, es que desde los años 60 bajando la mortalidad infantil en un momento dado envejeció la pirámide. Entonces, los tipos tenían pediatras y médicos de familia a cagarse, pero no tenían un solo viejólogo. Cuando advirtieron esto, la agencia de cooperación nos invitó a ir a un danés, un italiano, un español y yo, e hicimos un modelo de atención integral muy a la española por la idiosincrasia. Y los tipos largaron en ese mismo momento la formación de geriatría en la universidad, como en Europa y en todos lados. Aparte es una de las disciplinas, y esto tiene que ver con el edadismo, es una de las disciplinas más requeridas que hay, porque vos cuando hacés asistencial, laburando en un hospital, vas a atender toda gente, mayormente, el 80%, mayores de 60 o 70 años. Entonces, es una profesión muy, muy requerida y acá no hay, no hay formación, siempre es “amigos médicos, más medicamentos”, o te autoprescribís “porque a la señora de la otra cuadra le hizo bien tal cosa”, porque el medicamento que te dieron para tomar un mes, como te hizo bien, lo seguís tomando toda la vida. Entonces, cuando llega un paciente al geriatra, el geriatra dice “tráiganme una bolsa con todos los medicamentos que toma”. Es más, hay algunos que neutralizan sus efectos entre sí.

-Mi tía me contaba hace un par de meses que tomaba 13 ó 15 pastillas por día.

-E.S.: Claro, por eso te digo, hay una polifarmacia increíble. Es más, los geriatras tienen que sacarle todos los medicamentos, le sacan la bolsa, le sacan todo para ir después regulando lo que le hace bien. Pero bueno, esto, como ves es comercio puro, y es más…

-Una promoción de la enfermedad directamente, ¿no?

-E.S.: Claro, y ya es tan cultural, y hay otro fenómeno que lo vemos todos los días, viene un viejo y me dice:

-Me quiero cambiar de médico de cabecera”.

-Pero, ¿por qué? ¿No lo atienden?

-No, fue muy correcto, pero no me dio ningún medicamento.

Entonces el tipo no puede aceptar que está bien. Es una adicción, es más, a veces dan placebos para que crean que están tomando algo. Los psicofármacos, viste que siempre hablamos de los pibes que están con la drogadicción y qué sé yo, los viejos son adictos a los psicofármacos, el 70% de los psicofármacos que se producen en Argentina los consumen los viejos.

– Es una situación muy triste, ¿no?

-E.S.: Es terrible porque ¿qué pasa? Todo esto, si el viejo va a bailar, esa noche no necesita el ansiolítico para dormir. Si no tiene angustia porque tiene que pagar el alquiler y no tiene guita, va a dormir. Si el nieto no se queda sin laburo, va a dormir. La salud es todo eso y yendo al tema original, hemos hablado de todo eso que representa la gerascofobia o el edadismo. Gerascofobia, temor al envejecimiento. También existe la gerontofobia que es destruir la imagen del viejo.

Entrevista: Rubén Fernández


https://idepsalud.org/la-violencia-contra-los-adultos-mayores-es-brutal-y-esta-invisibilizada/

 

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