• 28-Sep-2020
  • ARTICULOS
La teta es lo de menos ¿Qué se votó sobre el Fondo de Garantía de Anses?

Por Eugenio Semino

.................

Ante todo un reconocimiento a la coherencia histórica. La escena caracterizada como bizarra, inmoral o guarra por los medios de comunicación nacionales y extranjeros es una muestra de la continuidad de conducta de nuestra Honorable Institución. Los argentinos debemos reconocer y explicar al resto del mundo los increíbles logros, sacrificios personales y familiares que han realizado los representantes legislativos a lo largo de los años. Muchos de ellos resisten en sus puestos después de varias décadas, esgrimiendo una longevidad de obispo, absueltos por el Dios ante el cual juraron y multiplicados en sus hijos, nietos, amantes y entenados.

Es posible que hoy ya nadie recuerde el nombre del valiente argentino que el 26 de marzo de 1992 dio el quorum para aprobar el marco regulatorio de la privatización de Gas del Estado, la cual era exigida por el Banco Mundial. Juan Abraham Kenan no era diputado, sólo era el asesor de Julio Samid, el hermano de Alberto. Pero su arrojo y el de otros cinco ciudadanos cuyas identidades la prensa burguesa no pudo detectar por haber huido a tiempo de las bancas, hicieron posible honrar nuestros compromisos internacionales. Diputrucho fue el nombre que se le asignó en su momento y que tuvo su evolución en el desempeño más reciente de algún dipuembajador.

La lista de similares proezas es larga y es de esperar que continúe creciendo, gracias a la tenacidad con que nuestros representantes defienden sus propios intereses y también su capital. Siempre dispuestos a tolerar un destierro de canapes y champagne como olvidados embajadores, o a deambular con sus condenas a cuestas en el Aqueológico Senado de la Nación.

El Diputado Juan Emilio Ameri es la prueba irrefutable de la perfección única en el mundo de nuestro Sistema Político. El cual mediante su diversidad de espacios, grupos, partidos o uniformes logró (el dato merece ser tenido en cuenta) que una sociedad que en 1970 tenía el 4% de pobres, llegue al 45% en apenas cincuenta años. Claro que Argentina en esos tiempos tenía veinte millones de habitantes, es decir ochocientos mil pobres y hoy con más de cuarenta, los pobres son veinte millones. No serán peces y panes los multiplicados pero vaya el reconocimiento al esfuerzo.

Y para Juan Emilio Ameri el reconocimiento debe ser doble. Por un lado por el arrojo con que se ofreció como chivo expiatorio de los pecados, tropelías y venalidades que sus compañeros realizan con la cámara apagada, siendo expulsado de forma tal que con su renuncia voluntaria puede regresar en alguna lista sábana para ser diputado, senador, funcionario o embajador cuando olvidemos su nombre, es decir dentro de un rato. Por otro lado porque su incontenible fogosidad contribuyó a que pasara desapercibido lo que su camarada dipubanquero exponía en ese momento.

Lo que se estaba tratando era el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Anses. Para ubicarnos un poco, recordemos que el mismo fue creado por decreto en el 2007 e incorporado en el 2008 a la Ley 26.425, que dio origen al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). El capital original del FGS era de alrededor 100.000 millones de pesos provenientes de los fondos de la AFJP (Afano de Jubilaciones y Pensiones). A fines de 2015 decía tener 67.000 millones de dólares (se empezó a calcular en dólares dada la devaluación de nuestra moneda) y actualmente sólo tiene 22.000 millones, de los cuales el 67% son papeles, es decir bonos y títulos diversos.

El FGS fue concebido como fondo anticíclico para cubrir en los momentos de crisis la pérdida de poder adquisitivo de los beneficiarios. Nunca fue utilizado a tal efecto. Sí se lo utilizó para dar créditos a Empresas a tasas irrisorias, o para financiar programas como el ProCreAr, reflotado por todas las Administraciones cuando les va mal en las encuestas y que tiene la particularidad de no permitir acceder a quienes pusieron la plata la financiarlo, es decir los mayores de 65 años.

Ser generoso con plata ajena es una especialidad de los políticos argentinos. En todo este tiempo nunca un solo peso del FGS fue al bolsillo de los jubilados. Las diversas Administraciones, populistas o neoliberales, la usaron para autofinanciarse, por eso el capital líquido se fue convirtiendo en "papeles".

Sólo para tener una idea, veamos qué paso en los últimos años. En diciembre de 2017 se les pagaron a los jubilados 6 puntos de menos en el llamado factor empalme de ambas leyes de movilidad, ya reconocido por la Corte en diversos fallos. En el período 2018/19 perdieron 19.5% los haberes en relación al costo de vida. El actual presidente hizo su campaña electoral prometiendo pagar esa pérdida con la venta de las Leliq. En cuanto asumió no sólo no cumplió sino que también decretó la Emergencia Previsional, la cual mediante decretos de reajustes en marzo, junio y septiembre continúa mermando el poder adquisitivo de los jubilados. Este año los beneficios perderán alrededor de 15 puntos más promedio. Desde la Defensoría de la Tercera Edad hemos realizado sucesivas demandas que se encuentran en Conocimiento de la Corte, por la inconstitucionalidad y la violación de derechos según la Convencion Interamericana sobre Derechos de las Personas Mayores.

A partir de ahora el FGS será manejado directamente por Economía. Eso es lo que pasó desapercibido mientras Ameri iniciaba su estrellato de dipuporno. La caja queda directamente a disposición de lo que requiera el Ejecutivo. En este caso la exigencia no provino del Banco Mundial sino del FMI. Y no porque al Fondo le interesen demasiado los 20.000 mil millones de dólares para garantizar el pago de los cuarenta y cuatro mil millones que debe el país, que en definitiva para el Fondo son chirolas que nunca se pagarán, sino para asegurarse de que nuestro patriminio continúe estando a disposición, siempre bajo la coordinación de nuestro eficiente Sistema Político.

“Cada lechón en su teta es el modo de mamar” decía Fierro y ratificó Ameri. Aunque los trabajadores jubilados que con su sacrificio criaron a la chancha continúen quedándose afuera.


 

Dejenos su comentario