• 22-Feb-2021
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Por qué mediar en los conflictos con los mayores adultos

Por Dr. Juan Luis Jacubowicz

- Vengo a decirle que falleció. Le queremos agradecer su ayuda para que nuestra historia terminara bien.”

Me lo dijo un nieto que participó en una prolongada mediación junto con su abuela, sus padres y otros familiares.

La historia de ese adulto mayor y sus descendientes podría haber terminado mal, como otras de tantas familias; sin embargo, decidieron cambiar y superando prejuicios, heridas infringidas mutuamente, sufrimiento y dolor, pudieron reflexionar sobre hechos del pasado, repararse y encontrar un modo de consensuar el futuro. También pudieron despedirse de los roles familiares ejercidos durante muchos años y darle la bienvenida a otros que el ciclo vital depara. Para ello debieron comprometerse en un proceso que implicó participación, responsabilidad, consenso, confianza, libertad y la utilización de una metodología adecuada para esas personas, sus historias y sus conflictos. Decidieron también participar de una mediación especialmente diseñada para comprender y abordar los conflictos con los mayores adultos donde las peculiaridades del proceso de envejecimiento de las personas, constituyen el centro del sistema.

- “Mi mamá no puede vivir sola, pero no quiere que nadie entre en la casa para ayudarla”.

-“ No está bien de la cabeza, se olvida las cosas, se pierde, pero no nos deja llevarlo al médico”

-“ Quiere que vayamos todos los días a la casa y no podemos, pero no lo entiende y reprocha. Es un caprichoso.”

-“Yo quiero llevarla a un geriátrico pero mi hermano no quiere, pero tampoco la lleva a su casa.”

-“ Te estás administrando mal con el dinero, a partir de ahora lo vamos a manejar nosotros. No te va a faltar nada, sólo tenés que pedirnos lo que necesites.”

Estos recortes de cinco relatos, constituyen algunos escenas frecuentes de situaciones conflictivas en los que se ven involucrados los mayores adultos y sus familias; porque si bien detonan en el mayor adulto por el deterioro físico y cognitivo, por la soledad, la dependencia, la pérdida de poder, constituyen núcleos problemáticos que afectan a todos los integrantes de la familia.

Por ello en la solución deben involucrarse.

Los invito a que volvamos a las cinco escenas señaladas y pensemos cual ha sido el final de las mismas.- Seguramente habrán observado el componente emocional que poseen; éstas rápidamente escalan y en muchísimos casos derivan en actos de violencia o en decisiones autoritarias donde el mayor es soslayado o vulnerado en sus derechos. Sin dudas provocan rupturas o daños de los vínculos familiares, acentúan el sufrimiento de todos.

Lo señalado pone en evidencia que las problemáticas que de ellos se derivan, adquieren una dinámica diferente a otros conflictos en las familias ya que confluyen cuatro dimensiones que entran en crisis simultáneamente: el amor, el tiempo, la muerte y la matriz dialógica.; sin embargo se intenta dar una solución polarizada… o se hace lo que nosotros decimos porque es lo mejor o se judicializa.

Es decir, se impone una resolución que demuestra ser ineficaz e insalubre .-

Se opta por lesionar los vínculos, acentuar el dolor, y decidir autoritariamente inclusive judicializándolo, para que sea un juez quien defina en el cuadrilátero judicial quién es el vencedor. Se desconoce que hay otra posibilidad o los mandatos y la cultura impiden adoptar otras decisiones.

La propuesta que planteo y que venimos desarrollando consiste en habilitar un espacio de diálogo asistido en la que participen todos los integrantes de la familia y procedan a tomar decisiones consensuadas.

¿La generación de un espacio de diálogo democrático permite superar las dificultades señaladas anteriormente?. Sí, pero para ello es necesario un operador mediador y equipo interdisciplinario que integre en él, los distintos modelos de mediación para así ampliar el campo operacional incorporando dinámicamente técnicas que adscriben a concepciones del diálogo generativo, la indagación apreciativa, la psicología cognitiva y vincular sistémica, pues cada familia y cada situación son únicas y requieren intervenciones profesionalmente éticas y adecuadas a cada circunstancia.

Además son imprescindibles los conocimientos referidos a la gerontología social y al proceso de envejecimiento y sus problemáticas tanto a nivel local como mundial. Ello permitirá situarnos en la complejidad de la cuestión y en la encrucijada en que se encuentran las ciencias sociales en general y las políticas de estado en particular y contribuir a dar respuestas a interrogantes como ¿qué hacemos con los adultos mayores? ¿podemos hacer algo con ellos? ¿podemos hacer algo para ellos? ¿podemos reflexionar de cómo serían los espacios de diálogo intergeneracionales? ¿podemos elaborar estrategias diferentes para el abordaje y transformación de los conflictos que le son propios? ¿Somos capaces de pensarnos envejeciendo?.

No hay un final, es un permanente principio.

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JUAN LUIS JACUBOWICZ .- juanjacu23@gmail.com

Educador, Abogado egresado UBA (1977), Mediador y Mediador Familiar de registro del MJDH (1995), Mediador Comunitario (FLACSO 1998); Formador de Formadores certificado por el MJDH; Mediador Escolar certificado por Centro de Mediación de New Mexico .Conciliador de Consumo Ministerio de la Producción 2015.-Docente CPACF por concurso 1995; ex docente RAD para el Ministerio de Justicia de la Nación, docente actual en, Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Universidad Maimónides carrera de Gerontología, Coordinador del Area de Mediación de Gerontovida SAIGG, docente invitado en AABA, Asociación de Magistrados de La Matanza, Asociación Psicólogos Forenses, Colegio de Abogados de La Pampa, Colegio de Abogados de Salta, Colegio de Abogados de Entre Ríos; Cámara Argentina de Comercio y otras instituciones del país y del exterior.


 

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